Una colosal disculpa por no publicar el día pretérito, existieron dificultades técnicas las cuales dilataron por igual diversas labores. Hogaño, ya posee su debida resolución y sin más ¿perennizamos, por favor? ¡Muchas mercedes por su apoyo y comprensión!
Habrá quienes entrevean que la adicción es, unívocamente,
dirigida hacia menesundas, alucinógenos… La verdad, son más lindantes de lo
previsto.
Requiem for a Dream (2000) es un largometraje dirigido por el cineasta estadounidense Darren Aronofsky, protagonizado por Ellen Burstyn y Jared Leto.
Postulado
a mejor actriz principal —Burstyn— en los Premios de la Academia del 2001, habla
sobre adicciones desemejantes y cercanas a quien sea.
Existen
las inyecciones, sustancias oculares o inhaladas, en formas inimaginables y
cada vez, aparentan ser un objeto más de exornación doméstica.
Algunos
buscarán lucrarse con la salud ajena, en el contexto de ofrecer solaz
transitorio e inclusive, para capear un poco la existencia cuotidiana.
¿Qué
pormenorizar cuando se trate de tomar pastillas para dormir, controlar el
apetito, el peso, el colesterol o la depresión —entre otros factores—?
En
determinados casos autorecetándose en pos de no padecer dolencia, calvario o lo
que haga remembrar el cómo la propia vida, es más que ríspida.
Más allá
de ello, sea en escuelas donde furtivamente expenden sustancias lesivas para la
salud o en otro sitio símil, ¿qué aludir con lo adyacente?
Expuesto
de otra manera, ¿por qué adquirirles y con qué propósito? ¿Cuál sería la
sintomatología de cada uno para buscarles con prontitud?
Séase
por saudade, desolación, tribulación… unos recurrirán a una copa de vino —u otra
potación alcohólica—, azúcar refinado, tabaco, alimentos salados…
Sería de
«utilidad» efímera para desenconar las conductas hacia el extrínseco, o bien,
sosegar con tenuidad el que uno no sabe su lugar en el mundo.
De ser
acreedores al hostigamiento escolar, podría recurrirse a alimentos magnamente
dulcificados para mitigar un poco la aflicción del alma.
No
olvidar lo electrónico como el televisor, los videojuegos, teléfonos celulares,
computadoras… todo para mirar grabaciones con fines a solaz.
O, en su
defecto, para no pensar en la propia realidad ya fuere por haber perdido a un
ser propincuo, el divorcio de la progenie, violencia doméstica…
Asimismo,
el no poseer comunicación alguna con la madre por estar ocupada con sus deberes
o, quizás, le conceda más relieve a sus amistades que a su sangre.
Unos más
buscarán el respeto de su comunidad, el lograr ser invitados a sus tertulias,
reuniones, aglomeraciones, cumpleaños… ¿Objeto de ello?
Sentirse
queridos, el que importan a terceros o, cuanto menos, el no hallarse en la
solitud de su propia efigie dentro de su respectivo aposento.
El caso
de las redes sociales, ¿por qué publicar fotografías e imágenes a cada instante?
De no percibir ingresos con ello, ¿cuál sería el otro propósito?
El
recibir «Me gusta», aprobación de ajenos… sería más que suficiente para ¿lograr?,
el sentimiento de «amor propio», el «importar» a terceros…
A su
vez, el considerar que están siendo admirados por sus funciones las cuales
pueden ser frusleras como el ufanarse de su atavío, accesorios…
No
olvidar el retratarse en sus jornadas a otros países, destinos turísticos,
solicitar la fotografía con indígenas del lugar como si éstos fuesen ornatos.
Aun
perdiendo todo artefacto coetáneo, siempre quedará la ensoñación de ser los
protagonistas de una obra teatral, cinematográfica, telenovelesca…
Donde
uno siempre será loado por todos, coreado por cualquier cometido propio, y fantasear
no costaría nada… Como sea, la realidad siempre será tangible.
Película
la cual, sin importar su fecha de estreno, hará discurrir sobre qué es una
adicción, si no padecemos todos alguna, nuestro papel individual en colectivo…
Lector y
espectador, ¿a contar con su efigie? Muchas mercedes por su atención, que goce
de cabal salud y hasta la próxima lectura.
P.D.
¿Plagio u homenaje por parte del director de Pi (1998) hacia la obra
cinematográfica Perfect Blue (1997) de la autoría del nipón Kon Satoshi?
Aronofsky
visitó Japón para promocionar su cinta; en una entrevista hacia Kon, éste citó
su encuentro con el director extranjero y comentó (aquí el material hallado en
YouTube, el quid de todo está entre los min 28:41 y 32:13 y sólo se encuentra
subtitulado al inglés):
En
alusión a las dos escenas, resultaron ser cuando Marion Silver —Jennifer
Connelly—, se encuentra dentro de la bañera donde su faz está sumergida y
grita.
Allende,
el creador de Millenium Actress (2001), comenta sobre una mujer con
vestido rojo; es decir, Sara Goldfarb —Burstyn— luce esto en el largometraje,
no obstante, es menester puntualizar algo sobre este asunto.
En el
material original donde es basada la película homónima y de la autoría del
estadounidense Hubert Selby Jr., a natura, hace aparición Goldfarb con esa
vestidura, sin olvidar donde ésta se imagina ya en el programa televisivo.
Allí,
toda la gente le pondera y encomia su efigie; por supuesto, todo esto sí hace
aparición en la novela la cual fue publicada durante el año 1978.
Cuando Kon
interroga si es coincidencia o timo, de adherirse a una de las dicciones ¿cuál
sería la responsión acertada?
El mismo Aronofsky, ante el propio dibujante, reconoció ser una ingente influencia al momento de crear Requiem for a Dream.
No fue corroborado si el también guionista de Tokyo Godfathers (2003), en determinado intervalo, leyó el texto literario de Selby Jr. o, cuanto menos, tenía cognición sobre si la película era una adaptación de ello o no.
Con
certidumbre, a la par con quebranto, Kon Satoshi no recibió el reconocimiento meritado
hasta, en puridad, póstumamente.
Asaz
recomendable leer el artículo intitulado The Real History of 'Perfect Blue'
and 'Requiem for a Dream', el cual está publicado en inglés; sin embargo,
puede ser traducido merced al navegador de su predilección u otros métodos
digitales.
Al
fallecer el artífice del país del sol naciente, Aronofsky le envió una misiva a
Maruyama Masao ―productor y amigo cercano del aludido―, en donde manifestó sus
condolencias y recordaciones del encuentro que tuvieron en la ciudad de Tokyo.
El
documento se encuentra publicado sólo en inglés, de cualquier forma, se
compartirá el concerniente enlace el cual se encuentra con justedad aquí (a
esclarecer que esto fue lograble merced al artículo recomendado con
anterioridad.)
Como adición, aún es existente la bitácora electrónica que legó Kon Satoshi en vitalidad, en efecto, se encuentra publicado en el idioma japonés: aquí.
¿Comparte su perspectiva, por favor? ¡Muchas mercedes por su lectura!
¿Dónde conseguirle y/o mirarle?
Prime Video (EE.UU.): aquí
Entrevista al elenco (inglés):
An Oral History of... (Alison Willmore, Vulture): aquí
Crítica sobre la película (inglés):
Requiem for a Dream (Roger Ebert, RogerEbert.com): aquí
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